Aprender como el cerebro aprende

Aprender como el cerebro aprende

Metodología de 4 fases de VTA[1], una excelente forma de evitar la exclusión académica y educativa.

Es una hermosa experiencia que el cerebro aprenda y retenga contenidos; sin embargo, es un gran desafío lograr que la mente de un sujeto aprenda de forma semejante a como lo hace otra.

En las aulas vemos este fenómeno; encontramos 20 o más niños y todos “deben” aprender y retener idealmente la misma cantidad de información traspasada por su docente. Al menos esa es la expectativa de los educadores que buscan con su mejor intención, que todos sus alumnos aprendan, no obstante, la evidencia demuestra lo contrario. En efecto, los resultados que demuestran los aprendizajes adquiridos siempre son disímiles, ninguno es igual a otro, dado sus procesos individuales de aprendizaje y de memorización de información.

La educación tradicional apela a la estandarización de procesos y bajo esta lógica procedimental, se entregan en la mayoría de los casos, contenidos bajo un modelo didáctico único que no atiende a la individualidad del ser humano. Este normalmente es un modelo que implementa el docente para entregar sus materias, el que a su vez coincide con su forma particular de enseñar; fenómeno muy natural y comprensible, dado que todos los seres humanos tendemos a hacer y replicar lo que nos resulta más afín a nuestra propia naturaleza. Cómo podría lograrse otra cosa, si además los profesores tienen que hacer malabares para lograr capturar la atención de sus estudiantes, con recursos en la mayoría precarios y con el peso de la escasa capacitación en el ámbito didáctico.

El modelo anterior, promueve que aquel que tiene la suerte de aprender de forma compatible a la forma como enseña el docente, logra buenos resultados; retroalimentándose positivamente por las buenas calificaciones, valoración docente y reconocimiento institucional. Por otra parte, los demás van quedando atrás, no van entendiendo, van quedando vacíos de información, pierden la motivación y se retroalimentan negativamente por las malas calificaciones, por la reprimenda constante de sus padres, por el desdén de los educadores que ven en los “malos estudiantes” el motivo de su desmotivación laboral y frustración constante y como si fuera poco, también de la institución educacional, la que depende de un ranking para posicionarse.

Para dar respuesta a este fenómeno generalizado, en nuestro colegio 100% on line Via Talentum Academy, hemos desarrollado una metodología de enseñanza que atiende a la individualidad del ser humano, que considera la forma como aprende al cerebro y que se adapta a los ritmos productivos de cada estudiante. Esta metodología se denomina de 4 fases.

Las 4 fases son: Introducción a las materias con videos motivantes, luego la entrega de los contenidos teóricos de forma escrita, posteriormente la misma materia se aborda con distintos juegos interactivos y finalmente el cierre de la lección se desarrolla mediante un ejercicio práctico enteramente escrito.

Y ¿Por qué la metodología de 4 fases se estructura de esta forma? Principalmente para cautivar al cerebro y para lograr que por 4 vías distintas el estudiante explore, aprenda, retenga contenidos y se sienta motivado en el proceso, siendo él su propio referente. Veamos por qué:

  • En los videos se aplica la lógica del microlearning[1], estrategia educativa que se caracteriza por la brevedad de las cápsulas informativas (Videos que no superan los 6 minutos cada uno). Así, se proporcionan conocimientos y conjuntos de habilidades sin agobiar al alumno, de una manera más dinámica que la tradicional. Esta primera aproximación al contenido introduce al estudiante en la lección y lo motiva a seguir profundizando. Esta fase va en estricta concordancia con las distintas investigaciones que demuestran que el cerebro logra mantener una atención sostenida por no más de 15 minutos[2] y de aquellas que demuestran que el cerebro aprende más óptimamente cuando se expone a imágenes y sonido[3].
  • En las teorías escritas, incluimos muchas imágenes, colores y presentamos un material muy dinámico a la vista, que cautiva al estudiante con imágenes diversas, justamente porque para profundizar en el contenido, es necesario leer, pero para afianzar el contenido, el apoyo con imágenes y colores es crucial.
  • La tercera fase que incluye los juegos interactivos, permite a los estudiantes aprender jugando, escenario didáctico que invita al estudiante a implementar todo lo aprendido en las fases 1 y 2 de forma lúdica. En esta fase aplicamos los principios de la gamificación[4], estrategia educativa que potencia el compromiso y la motivación de los estudiantes con dinámicas que incluyen el reconocimiento de logros a través de puntos, insignias, cuadros de líderes o barras de progreso.
  • La última fase considera la ejecución de ejercicios prácticos que resumen la totalidad de la materia y que el estudiante debe completar de forma escrita, con el objeto de que consolide la retención de los conceptos clave. Esta fase se acompaña de un solucionario completo para que estudiante corrija su propio proceso y vea en su error una posibilidad de mejora, sin la sanción de una nota de por medio. Esta acción sitúa como objetivo la comprensión de la materia y no la obtención de una calificación. Asimismo, el hecho de que la práctica sea escrita a mano alzada, permite que haya un incremento del 30% de retención de los conceptos claves, si se le compara con la mera acción de escucharlos e incluso tipearlos en el computador. Esta aseveración va en concordancia con las investigaciones en neuroescritura que demuestran que escribir permite la memorización más efectiva de conceptos[6].

Cuando el estudiante cambia de una fase a otra, se genera un reset atencional, esto quiere decir que al comenzar una nueva fase, el cerebro está cognitiva y atencionalmente dispuesto a seguir con las materias, debido al cambio de estrategias que debe enfrentar, siguiendo siempre la siguiente secuencia: aprendizaje audiovisual » teórico » gamificación » neuroescritural.

Esta es nuestra forma de atender al fenómeno de la exclusión académica y educativa, apelando a la forma natural en que el cerebro aprende y situando al aprendiz como su propio referente.

[1] Creada y desarrollada por Evelyn Aguilera Arce. Directora de Via Talentum Academy. www.viatalentumacademy.com

[2] Trabaldo, E., Mendizábal, V., González, M. (s/f). Microlearning: experiencias reales de aprendizaje personalizado, rápido y ubicuo. 4a Jornada de TIC en la educación, Argentina. Recuperado en: https://jornadas.ead.unlp.edu.ar/wp-content/uploads/2017/09/MICROLEARNING_Trabaldo-Mendizabal-Gonzalez- Rozada.pdf

[3] Jensen, Eric, Teaching with the brain in mind, Association for Supervision and Curriculum Development, 1998.

[4] Xiong Jiang, Mark A. Chevillet, Josef P. Rauschecker, Maximilian Riesenhuber, Training Humans to Categorize Monkey Calls: Auditory Feature- and Category-Selective Neural Tuning Changes. Neuron 

Volume 98, Issue 2, Pages 405-416.e4 (April 2018) DOI: 10.1016/j.neuron.2018.03.014.

[5] Vargas-Henríquez, J., Garcia-Mundo, L., Genero, M. y Piattini, M. (2015). Análisis de uso de la Gamificación en la Enseñanza de la Informática. Actas de las XXI Jornadas de enseñanza Universitaria de la Informática. 105-112.

[6] Mueller, Pam A., Oppenheimer , Daniel M. (2014). The Pen Is Mightier Than the Keyboard: Advantages of Longhand Over Laptop Note Taking. Psychological Science, Vol. 25(6) 1159–1168